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Statement to the CD
Mexico
May 27, 2004
Señor Presidente,
Como lo anuncié la semana pasada durante el último
plenario presidido por México, a continuación presentaré
en esta sesión formal mi propia evaluación de las
discusiones que tuvieron lugar en los plenarios informales que se
celebraron sobre los dos primeros temas de nuestra agenda, los cuales
representan dos aspectos de la misma cuestión amplia del
desarme nuclear.
La nutrida participación en los plenarios informales demuestra
una vez más la importancia que la comunidad internacional
otorga al desarme nuclear, un asunto de la más alta prioridad
que sigue despertando vivo interés.
No pretendo en esta intervención hacer un resumen de las
posiciones expresadas en las reuniones que celebramos: sería
aventurado y correría el riesgo de pasar por alto algunas
de ellas. No es mi intención tampoco dar cuenta de nuestras
deliberaciones en forma exhaustiva. El objetivo que persigo es buscar
algunas de las grandes líneas que sustentaron el debate y
que podrían guiar nuestro empeño en lograr la aprobación
de un programa de trabajo, una meta que no debemos perder de vista.
A este respecto, la primera consideración que quisiera
compartir con ustedes es mi convicción de que la propuesta
de los cinco Embajadores ?la iniciativa que todos conocemos como
la de los A5?, sigue representando la fórmula más
cercana al consenso para el programa de trabajo. Invito a seguir
trabajando para allanar las últimas dificultades que aún
plantea este esquema para algunas delegaciones, dificultades que,
dicho sea de paso, nos gustaría conocer con precisión
para poder resolverlas.
Señor Presidente:
A pesar de que esta evaluación no pretende resumir lo expresado
en el debate, no puedo dejar de señalar, así sea brevemente,
algunos de los temas sustantivos que destacaron las delegaciones.
Fue evidente la importancia que se atribuye al desarme nuclear y
al compromiso inequívoco asumido por los Estados poseedores
de armas nucleares de eliminar sus arsenales. En este sentido, se
reiteró la necesidad de la pronta entrada en vigor del Tratado
de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, último
instrumento jurídico negociado por nuestra Conferencia, y
se destacó que el siguiente paso lógico en la vía
hacia el desarme nuclear es la conclusión de un acuerdo que
prohíba la producción de material fisible, recordando
que el mandato Shannon constituye ya una fórmula de transacción
sobre la cual se pueden reanudar los trabajos.
Por otra parte, se subrayó que el desarme nuclear y la
no proliferación son dos caras de la misma moneda y que los
esfuerzos para lograr esos objetivos se complementan y se refuerzan
mutuamente. Se señalaron como ejemplos en materia de lucha
contra la proliferación horizontal la reciente resolución
1540 del Consejo de Seguridad y la iniciativa de la Unión
Europea y el Grupo de los 8. Estoy convencido de que la seguridad
internacional se vería aún más fortalecida
si se trabajara con el mismo empeño en favor del desarme
nuclear.
Escuchamos también con beneplácito a Estados poseedores
de armas nucleares reseñar las medidas que han tomado para
reducir gradualmente sus arsenales nucleares encaminándose
hacia el objetivo último de su total eliminación.
Son también dignos de mencionarse los retos que enfrentamos
en las condiciones actuales de seguridad, como el terrorismo y la
posibilidad de que actores no estatales tengan acceso a material
para la fabricación de armas nucleares.
Señor Presidente:
Después de esta muy somera reseña, quisiera destacar
sólo dos propuestas hechas durante estos plenarios y que,
desde mi punto de vista, podrían impulsar actividad de la
Conferencia.
La primera se refiere a hacer una evaluación de las medidas
de desarme nuclear que se han llevado a cabo. Qué se ha hecho,
qué queda por hacer, qué acciones se han emprendido
contra la proliferación horizontal y vertical de armas nucleares
y qué medidas adicionales podría tomar la Conferencia
de Desarme. Para llevar a cabo tal ejercicio, es necesario un nivel
significativo de transparencia, una tendencia que afortunadamente
se ha venido observando por parte de algunos de los Estados Poseedores
de Armas Nucleares. Como complemento, se opinó que sería
también útil que la Conferencia de Desarme dedicara
una serie de sesiones a analizar el papel que tienen hoy en día
las armas nucleares en las doctrinas de seguridad.
La segunda propuesta es el establecimiento de un grupo de Expertos
para abordar cuestiones técnicas relacionadas con un Tratado
para la Prohibición de la Producción de Material Fisible.
Hay que recordar que, hace varias décadas, la Conferencia
hizo algo semejante con respecto a la prohibición de los
ensayos nucleares, y que el mecanismo creado entonces funcionó
con eficacia para identificar delicadas cuestiones relacionadas
con la verificación. Un enfoque similar aportaría
valiosos elementos que permitirían una mejor comprensión
de lo que implica la prohibición del material fisible.
Señor Presidente:
En mi opinión, estas dos propuestas concretas merecen ser
estudiadas. Se podría comenzar a trabajar sobre esa base,
una vez que haya concluido nuestro examen de los temas de la agenda
en los plenarios informales ?si para ese entonces no hemos podido
alcanzar un acuerdo sobre el programa de trabajo? o bien en paralelo
con nuestras deliberaciones oficiosas. Sin embargo, como ya lo he
señalado, es importante que estos ejercicios no desvíen
la atención de lo que constituye nuestra principal preocupación,
la adopción de un programa de trabajo.
Finalmente, permítame mencionar que no escuché a
ninguna delegación proponer un cambio al mandato que se encuentra
en la iniciativa de los A5 para tratar el tema del desarme nuclear,
si bien algunas delegaciones consideran que no es tan ambicioso
como se hubiera deseado. Tampoco se manifestaron objeciones expresas
al respecto. Lo anterior me lleva a concluir que, al igual que la
propuesta sobre material fisible, ese mandato está maduro
y puede formar parte de nuestro programa de trabajo.
En este contexto, nuevamente exhorto a iniciar un ejercicio de
reflexión que nos conduzca a tratar cada tema de nuestra
agenda según sus propios méritos, evitando los vínculos
que hemos establecido entre ellos.
Señor Presidente:
Para concluir, quisiera reiterar mi profundo agradecimiento por
el apoyo recibido y por la activa participación en los plenarios
informales. Le deseo a usted el mayor de los éxitos en la
continuación de un ejercicio que fomentará la reanudación
de un diálogo que nunca debía haberse interrumpido,
y propiciará el restablecimiento de un clima de confianza
que nunca debía haberse perdido en la Conferencia de Desarme.
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